La EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular) es una técnica que introduce una aguja fina hasta la zona lesionada de un tendón degenerado. Una vez allí, aplica una corriente galvánica de baja intensidad que provoca una reacción electroquímica local.
El resultado: destrucción selectiva del tejido degenerado y estimulación de un nuevo proceso de reparación. Es especialmente efectiva en tendinopatías crónicas que llevaban meses sin responder a otros tratamientos.
En Fisunic solo hacemos EPI bajo guía ecográfica. Sin imagen directa, el riesgo de tratar la zona equivocada es demasiado alto. Tampoco hacemos EPI sin un protocolo de ejercicio progresivo posterior: la técnica sin rehabilitación es medio inútil.