Soy Pau, fisioterapeuta en Fisunic especializado en fisioterapia musculoesquelética y ecografía. La tendinopatía rotuliana es una lesión que me encuentro con frecuencia, sobre todo en pacientes que practican deportes con componente de salto o impacto. A menudo llega como un dolor en la rodilla que aparece con la actividad y no acaba de resolverse.
En este artículo te explico qué es, por qué aparece y cómo la abordamos en la clínica.
Qué es la tendinopatía rotuliana
El tendón rotuliano es el que conecta la rótula (la placa ósea delante de la rodilla) con la tibia. Cuando extendemos la rodilla —para saltar, aterrizar o correr— este tendón transmite la fuerza que genera el cuádriceps.
Hablamos de tendinopatía cuando este tendón sufre una alteración estructural por sobrecarga mantenida. Antiguamente se creía que era una inflamación (tendinitis), pero ahora sabemos que en la mayoría de los casos el proceso predominante es degenerativo: el colágeno pierde organización y aparecen zonas de menor calidad estructural.
En el deporte, especialmente en baloncesto, voleibol, fútbol o actividades con saltos repetidos, se la conoce como "rodilla del saltador" (jumper's knee). El dolor aparece típicamente en la parte inferior de la rótula y empeora con actividades de impacto o después de una serie de repeticiones.
Por qué aparece en deportes de impacto
El tendón rotuliano ha de absorber cargas elevadas cada vez que aterrizamos de un salto o desaceleramos bruscamente. Cada vez, recibe fuerzas que pueden llegar a 6-8 veces el peso corporal. Un tendón sano lo gestiona bien; un tendón sometido a carga excesiva o mal distribuida, no.
Los factores que a menudo se combinan en los casos que vemos son:
- Volumen de entrenamiento con saltos o cambios de dirección que ha aumentado rápido
- Poca fuerza excéntrica del cuádriceps
- Rigidez posterior (isquiotibiales, gemelo) que transfiere carga al tendón
- Técnica de aterrizaje con mala absorción (aterrizar con rodilla en extensión)
- Períodos de competición intensos sin recuperación adecuada
No es una lesión de edad, aparece tanto en jóvenes como en adultos. Tampoco es exclusiva de élite — cualquier practicante que se exponga de forma sostenida puede tenerla.
Síntomas típicos que hay que reconocer
La tendinopatía rotuliana tiene un patrón claro que ayuda a reconocerla:
- Dolor en la rodilla muy localizado en la parte inferior de la rótula
- Molestia en el calentamiento que puede disminuir durante la actividad y volver con más fuerza en frío
- Dolor al bajar desde un squat o al bajar escaleras
- Rigidez matinal en la zona
- Empeoramiento progresivo si la carga se mantiene
Cuando el dolor empieza a condicionar tu gesto deportivo o te obliga a modificarlo, es claramente momento de valorarla.
Cómo la abordamos en Fisunic
En la primera visita hacemos siempre una valoración ecográfica del tendón. Es la prueba que nos permite ver el estado real: engrosamiento, zonas hipoecoicas, presencia de neovascularización. Esta información determina el tipo de protocolo que te propondremos.
Fase reactiva o inicial
Si el tendón muestra signos de reacción reciente, el planteamiento es conservador: ajuste de carga, terapia manual, trabajo isométrico de cuádriceps y recuperación progresiva. La mayoría de casos en esta fase se resuelven sin necesidad de técnicas invasivas.
Fase degenerativa más avanzada
Cuando la ecografía muestra zonas de degeneración establecida y el tratamiento conservador bien hecho no ha resuelto, valoramos la EPI (electrólisis percutánea intratisular) como técnica complementaria. Su utilidad está bien documentada en tendones crónicos degenerativos.
Fortalecimiento excéntrico como eje
Tanto si hacemos EPI como si no, el trabajo de fuerza excéntrica del cuádriceps es el componente central del tratamiento. Es lo que remodela el tendón y lo vuelve a capacitar para soportar carga.
Una tendinopatía rotuliana no se cura con reposo total: se cura con carga inteligente.
Prevención y vuelta al deporte
Una vez recuperado, el retorno a la actividad ha de ser progresivo. Reintroducimos los gestos de impacto en etapas, mientras mantenemos el trabajo de fuerza como prevención a largo plazo. La mayoría de pacientes pueden volver a su nivel previo, y con frecuencia mejor preparados que antes.
Si practicas baloncesto, voleibol, fútbol, atletismo o cualquier deporte con saltos o cambios de dirección y notas dolor en la rodilla debajo de la rótula, vale la pena venir a valorarlo antes de que se instaure. En Fisunic tratamos tendinopatías con diagnóstico ecográfico y un plan personalizado.
— Pau Alberich es fisioterapeuta en Fisunic, especializado en fisioterapia musculoesquelética y ecografía.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un fisioterapeuta. Si tienes molestias, reserva visita para un diagnóstico personalizado.
